Biodanza: cinco afirmaciones

Biodanza: 20 formas de movernos para ser aún más felices
23 marzo, 2018

La Biodanza nos permite superar muchas creencias limitantes de nuestra vida e integrar aprendizajes que nos enriquecerán.
¡Y todo ello pasándonoslo bien!

Desde la experiencia en nuestra escuela de Biodanza, comprobamos constantemente cómo se desbloquean muchos aspectos en el proceso de las personas y se integra una nueva actitud que facilita tener la vida que se quiere tener.
La Biodanza es un sistema de crecimiento personal y social, muy divertida y puramente vivencial que se practica en los cinco continentes. Practicar Biodanza regularmente, ayuda a desaprender, deconstruir e integrar aprendizajes que enriquecen nuestro crecimiento personal y colectivo.
Aquí te nombramos algunas claves que te podrás “llevar puestas” para tu vida.

SI, ELIJO CRECER DISFRUTANDO

Seguramente, toda/os hemos oído que la “letra con sangre entra” y parece que esta creencia en algunos casos nos acompaña hasta cuando se trata de nuestro crecimiento.
Sin embargo, Biodanza plantea otro paradigma y nos ofrece la posibilidad de desarrollar nuestros propios potenciales incorporando nuevas habilidades y capacidades en un entorno afectivo y lúdico, lleno de eco-factores positivos que enriquecen el proceso personal y grupal. ¡Disfruta del camino y la meta será aún más sabrosa!

SE PUEDE INTEGRAR INICIATIVA Y ADAPTACIÓN

En la vida es importante tomar iniciativa, hacer que las cosas sucedan, definir nuestros propios objetivos y avanzar hacia ellos a veces trascendiendo los dictados del entorno… Y es igualmente importante adaptarnos a lo que sucede, aceptar lo que nos viene, receptividad, acoger, fluir con lo que ocurre, no “empujar el río”…
La Biodanza nos ayuda, desde la vivencia, a fortalecer ambas partes y armonizarlas. Ambas son complementarias, no se excluyen sino que se refuerzan, actúan de forma sinérgica para tener una vida aún más plena en felicidad y amor

ATENCIÓN, MEREZCO VIVIR CON PLACER

Hemos crecido en la cultura del sacrificio privadas/os de tan solo la idea de vivir con placer. Nos hemos acostumbrado a construir una cotidianidad, hostil, estresante y pobremente afectiva.
Biodanza nos invita a vivir con gozo y hacer conscientes nuestras elecciones. Una idea tan estimulante como desafiante que requiere compromiso, valentía y mucho amor para escuchar mis necesidades, acogerlas e integrarlas con el entorno. Vivir con regocijo estimula la expresión de nuestra identidad y recrearnos en actos llenos de conciencia dará sentido a nuestra existencia y mucho placer a nuestro cotidiano.

SOY YO Y SOY EL COLECTIVO

Los valores imperantes en nuestra sociedad muchas veces nos llevan a sobre-valorar los aspectos individuales frente a los sociales: “ganar”, “tener la razón”, “éxito”, “defender lo mío”, “ser competitivo”, “ser libre”, “yo soy como soy”…
La Biodanza nos ayuda a experimentar elementos complementarios que son, al menos, tan importantes como los anteriores: ganar todos/as, cuidar los vínculos, alcanzar logros comunes, empatizar, cooperar, ser responsable, aceptar como es cada persona y, más aún, honrarla.

¡A BRILLAR!

Algunas veces las cadenas nos las ponemos nosotras mismas/os. La percepción de no merecimiento, culpabilidad, falsa humildad y el miedo al rechazo nos llevan incluso a “recortar” nuestros potenciales para no sobresalir.
La Biodanza nos recuerda constantemente que somos estrellas y que el que brillemos con luz propia no apaga la luz de las demás personas. Al contrario, hay un refuerzo mutuo. Y se potencia cuando alguien asume su responsabilidad de desplegar todos sus potenciales.

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